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Hortalizas bajo mantillo plástico y sus efectos en el microbioma del suelo

por StopPlástico

La producción de hortalizas bajo mantillo plástico ejercen un impacto negativo en la biodiversidad de los ecosistemas. Estudios recientes sobre el cultivo de hortalizas bajo mantillo plástico y sus efectos en el microbioma del suelo demuestran que modifican la biodiversidad bacteriana en suelos agrícolas.

Las comunidades de microorganismos

El microbioma, conocida también como microbiota, lo componen todos los microorganismos (hongos, bacterias, actinomicetos y protozoos) que cohabitan y colonizan el suelo.

Es un ecosistema que tiene el potencial de tener efectos tanto beneficiosos como perjudiciales sobre el crecimiento de las plantas e influyen en el rendimiento de los cultivos.

La composición de cualquier microbioma está influenciada por numerosos factores, tales como: el medio ambiente, las propiedades físicas del suelo, la disponibilidad de nutrientes y las especies de plantas.

Resumiendo, la microbiota es la vida que hay bajo la tierra.

Plástico en suelos agrícolas

El acolchado plástico es una técnica agrícola publicitada para proteger los cultivos frente a patógenos y agentes atmosféricos y así obtener unas cosechas con mejores resultados.

El acolchado del suelo presenta varias ventajas como evitar la evaporación del agua del suelo, las oscilaciones de temperatura del suelo entre el día y la noche, impedir el crecimiento de malas hierbas y evitan que el fruto esté en contacto con el suelo, presentando un aspecto más atractivo que lo convierte en un plus comercial, por poner solo unos ejemplos.

En definitiva ejercen una barrera física, sobre todo para el uso de herbicidas, motivo por el que se emplean habitualmente en la agricultura ecológica.

¿De qué material están hechos estos acolchados?

Aunque cada vez son más las opciones “biodegradables” la realidad que la mayoría de ellas suelen estar elaboradas de materiales plásticos tales como el polietileno de baja densidad (LDPE), el polietileno de alta densidad (HDPE) o el polipropileno, conocidos por su durabilidad, resistencia a la intemperie, a la radiación solar y otras condiciones específicas del entorno agrícola.

Todos estos materiales cuando se desgastan, desprenden fragmentos diminutos de plástico, algunas veces impregnados con pesticidas en el caso de la agricultura tradicional, que caen al terreno y se filtran en la tierra.

Degradación de mantillo plástico abandonado.

Degradación de mantillo plástico abandonado.

A todo esto debemos añadir que pese a que existen métodos para gestionar la retirada de estas cubiertas plásticas entre un 10 y un 20% de estos materiales se quedan en el suelo abandonados, revueltos con la propia tierra o algunos de ellos, incinerados con nocturnidad y alevosía sobre los propios campos.

Estudio de campo sobre los residuos de plástico y pesticidas del suelo

Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Almería y la Universidad Politécnica de Cartagena sobre el cultivo de hortalizas bajo mantillo plástico y sus efectos en el microbioma del suelo resulta revelador.

La eliminación incompleta del mantillo después de su uso provoca contaminación plástica en suelos agrícolas. En la agricultura convencional, el uso de pesticidas también deja residuos que se acumulan en los suelos. Así, el objetivo de este estudio fue medir los residuos de plástico y pesticidas en suelos agrícolas y sus efectos sobre el microbioma del suelo.

Para este estudio se seleccionaron fincas ecológicas y otras convencionales de horticultura intensiva mediterránea en la zona de Cartagena (Murcia).

Se tomaron muestras a diferentes profundidades para contrastar la presencia de microplásticos e intentar determinar qué productos químicos como fungicidas, insecticidas, herbicidas o fertilizantes y cuantas veces se ha utilizado el acolchado plástico en los últimos 25 años.

Conclusiones del estudio

Tanto las comunidades bacterianas como las fúngicas responden a la presencia de microplásticos y pesticidas en el suelo de igual manera a como lo hacen con la materia orgánica.

Los microplásticos modifican la biodiversidad bacteriana en suelos agrícolas.

El estudio concluyó que alguna comunidad bacteriana se veía atraída por el material plástico, otras no y los hongos en general lo ignoraban.

Esto causa que algunos tipos de bacterias se estimulen ante la presencia del residuo plásticos y otras se vean reducidas, esto no es positivo para las propiedades del suelo y por tanto nada beneficioso para los cultivos.

La producción de hortalizas bajo mantillo plástico ejercen un impacto negativo en la biodiversidad de los ecosistemas.

Otra de las conclusiones del estudio fue que los residuos de los pesticidas no son selectivos, eliminan tanto a los agentes patógenos como a los que favorecen la salud y fertilidad del suelo.

En definitiva esta interferencia en el flujo habitual de microorganismos y nutrientes, así como su capacidad para absorber residuos agrícolas como pesticidas, los plásticos ejercen un impacto negativo en la biodiversidad de los ecosistemas.

Lo más significativo del estudio, se encontraron más restos de plástico en los cultivos ecológicos, aunque aquí la presencia de pesticidas no era significativa.

Otras fuentes de contaminación

En nuestro día a día podemos observar otras fuentes de contaminación por plástico que no sean los acolchados tratados con anterioridad.

Vallados de fincas, parterres o técnicas de cultivo que usan los materiales plásticos como barrera física para impedir heladas, tener que trabajar menos (evitar el enterramiento del cardo para que estén blancos y sin amargor), … usan todo tipo de materiales plásticos, en la mayoría de los casos reutilizando materiales que nunca estuvieron pensados para permanecer a la intemperie.

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