Un reciente estudio, liderado por la Dra. zaragozana Isabel Marín Beltrán, en colaboración con investigadores del Instituto Pirenaico de Ecología (IPE-CSIC), evalúa el efecto de concentraciones de microplásticos sobre las propiedades físicas de la nieve. Se realizaron seis experimentos in situ en los Pirineos Centrales (España), exponiendo nieve superficial a diferentes concentraciones de micropellets oscuros.
Las regiones criosféricas
Las regiones criosféricas (o la criosfera) son todas esas partes de la superficie de la tierra donde el agua se encuentra en estado sólido (hielo o nieve).
Estas zonas se extienden por todo el planeta, desde las cumbres de las montañas más altas hasta el fondo de los suelos congelados en Siberia.
La criosfera puede dividirse en varios elementos según la naturaleza del hielo:
- Cubierta de nieve (snow cover) en verde claro: una precipitación sólida formada por diminutos cristales de hielo, generalmente de forma hexagonal, que se unen en las nubes y caen en forma de copos blancos.
- Glaciares (Glacier) en magenta y capas de hielo (Ice Sheets) en naranja: son esas grandes masas de hielo sobre tierra firme. Las más masivas son las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia.
- Hielo marino (Sea Ice) en gris: agua oceánica congelada que flota en el mar (como el Ártico). No aumenta el nivel del mar al derretirse, pero es vital para el clima.
- Permafrost en verde oscuro: suelo o rocas que permanecen congeladas durante al menos dos años seguidos.
- Plataformas de hielo (Ice Shelves) en marrón: que son esas extensiones flotantes de una capa de hielo que están conectadas a una masa de tierra.
- Hielo de agua dulce: el hielo que se forma en lagos y ríos durante el invierno.
¿Por qué son tan importantes las regiones criosféricas?
Estas regiones son el «termostato» de la tierra debido a tres funciones críticas:
- Efecto Albedo: la nieve y el hielo al ser blancos y brillantes reflejan hasta el 90% de la luz solar de vuelta al espacio. Sin ellos, el planeta absorbería mucho más calor.
- Reserva de Agua Dulce: cerca del 70% del agua dulce del planeta está almacenada en estas regiones criosféricas.
- Nivel del Mar: si el hielo de todas estas zonas se derritiera, toda esa agua dulce acabaría causando un aumento del nivel del mar global.
El efecto Albedo, un círculo vicioso
El albedo es una medida de la reflectividad de una superficie. Esta medida nos indica qué porcentaje de la radiación solar que llega a una superficie es reflejada de vuelta al espacio en lugar de ser absorbida.
Todo el mundo puede imaginar a estas alturas que las regiones criosféricas son extremadamente sensibles al cambio climático.
Los aumentos de la temperatura media del planeta están causando una gran pérdida de zonas criosféricas.
El hielo y la nieve, al derretirse, hace que las partes más oscuras (agua o tierra) queden expuestas a la radiación solar. Estas superficies, más oscuras, absorben más calor, acelerando a su vez el derretimiento, todo un ciclo vicioso que favorece a su vez el calentamiento global del planeta.
Los microplásticos oscuros y los cambios en la metamorfosis de la nieve
Las regiones criosféricas, lamentablemente, no son una excepción a la omnipresencia de los microplásticos. Sin embargo, existe un desconocimiento sobre la capacidad de los microplásticos para disminuir el albedo o acelerar la fusión de la nieve, como impurezas que absorben la luz.
El estudio, liderado por la Dra. zaragozana Isabel Marín Beltrán (Centro de Ciências do Mar do Algarve, actualmente investigadora de la Universitat de Barcelona) y llevado a cabo junto a investigadores del IPE-CSIC, evalúa el efecto de concentraciones realistas de microplásticos oscuros en las propiedades de la nieve.

Concentraciones realistas de microplásticos oscuros añadidas en una superficie controlada de nieve. Fuente: Isabel Marín Beltrán.
Para ello, se realizaron seis experimentos in situ en los Pirineos Centrales (España), exponiendo nieve superficial a diferentes concentraciones de micropellets oscuros durante 4 horas.
Los resultados fueron variables y dependientes de las condiciones iniciales de la nieve:
- Nieve reciente: En los experimentos realizados sobre nieve reciente, de baja densidad (<250 kg/m3), concentraciones crecientes de microplásticos produjeron disminuciones moderadas en el albedo y grandes cambios en la superficie específica de la nieve, reduciéndola en 11,4 m2/ kg en comparación con las muestras control, mientras que apenas se produjo fusión de la nieve (<1% de cambio respecto a los controles).
- Nieve envejecida: Por el contrario, en los experimentos realizados sobre nieve envejecida, de alta densidad (>450 kg/m3), las concentraciones mayores de microplásticos aumentaron la fusión de la nieve hasta un 17% más que en los controles.
El estudio concluye con la afirmación de que son necesarios y urgentes más estudios de campo para comprender mejor el efecto de los microplásticos en la criosfera global.







